KOREA 2013: Dia 05: Sokcho y Goseong (versión formato ancho)

Damos por finalizada nuestra primera visita a Seúl. Al final de nuestro viaje volvemos a esta frenética ciudad para ver los palacios, la DMZ y hacer las compras de última hora.

Hoy nos ha tocado madrugar. Nos hemos levantado prontito, hemos desayunado en nuestro hotel (muy recomendable) y nos hemos dicho, vamos a cruzar Corea de Oeste a Este para cambiar de lares. Hay que disfrutar también del verdor de esta península asiática.

Nuestro destino: Sokcho, en la provincia de Gangwon.

La conexión por tren es realmente mala, por lo que optamos, sin dudarlo mucho, en coger un autobús. La información puedes buscarla por ciudades, pero os dejo dos generales. La segunda es la que más utilizamos para nuestra planificación:

El resto están en Coreano y no hay tu tía a traducirlas.

Eliges el origen y el destino, para ello tienes que saber a qué provincia pertenece. En nuestro caso, Seúl a Sokcho de Gangwon-do.

Cualquiera de los dos primeros que salen en el listado nos sirven para ir. Los dos salen de la estación de Dong Seoul pero tienen destinos diferentes, uno va a la estación de expresos y otra a la de intercity. Hay ciudades en las que las dos estaciones están muy juntas, por lo que prácticamente da igual ir a una u otra. En el caso de Sokcho, estas estaciones están en distintos puntos de la ciudad.

A nosotros nos daba igual una estación u otra ya que nuestra reserva de hotel en Sokcho estaba a una distancia muy similar de cualquiera de las dos.

Fuente: http://emap.visitkorea.or.kr/Scripts/EngMap.aspx

En otra página vimos que el intercity tardaba 2:50h frente a las 3:30h del expresso, por lo que finalmente nos decantamos por este primero, aunque la información es de 2010.

Fuente: http://english.visitkorea.or.kr/enu/SI/SI_EN_3_1_1_1.jsp?cid=1113555

La estación DongSeul está localizada en la estación de Metro Gangbyeon (línea nº2), en la salida nº 4, http://spanish.visitkorea.or.kr/spa/TR/TR_SP_5_1_3_2_3.jsp

Cuando cogimos la reserva de nuestro hotel en Seúl tuvimos en cuenta como estaba situado para marchar este día, y como estábamos a 5 minutos andando de la estación de Euljiro 3-ga y en la misma línea, pues nos venía de vicio, ya que no teníamos que andar con las maletas de un lado para otro para hacer el trasbordo. :mrgreen:

Accedimos por la entrada nº 4 y nos dirigimos al andén de la línea nº 2 con dirección a Gangbyeon.

Fuente :http://www.smrt.co.kr/program/cyberStation/main2.jsp?lang=e 

Información de la estación de DongSeul: en ingles pero muy buena.

https://www.visitseoul.net/en/article/article.do?_method=view&m=0004007003004&p=04&art_id=40220&lang=en

Justo enfrente de la estación del metro está DongSeul. No hay pérdida, cruzar la calle y voila.

Nosotros nos dirigimos directamente a los mostradores del Intercity y pedimos dos billetes para Sokcho. La verdad que con esa frecuencia no nos molestamos mucho en horarios. Llegamos sobre las 9:00h y nos dieron billete para las 9:36h (17300 wones – casi 12€ por un trayecto de 280km).

Salían autobuses antes pero iban repletos. Estamos en agosto, suerte que solo teníamos que esperar 30 minutos.

Teníamos preparado el nombre en Hangul (siempre viene bien para evitar problemas):

Sokcho

Pagamos con tarjeta, y la verdad que es bastante curioso. Tenemos una tarjeta sin pin por lo que es normal que tengas que presentar el pasaporte para hacer pagos. Pues en Corea no. Nadie te lo pide y si se lo das te miran con cara rara. Lo de firmar, pues depende, a veces te dicen que firmes en una tableta digitalizadora estilo “wacom”, raras veces te dan un tiket para firmar y la mayoría de las veces hacen una raya en la tableta digitalizadora y santas pascuas.

Lo del ticket del pago de tarjeta es la misma historia. En ninguna estación de autobuses nos han dado ticket alguno, ni pidiéndolo. En los pequeños comercios tipo “Family Mart” te lo dan siempre que lo pidas, si no, tampoco.
Y los tickets de autobús… se los quedan la mayoría de las veces el chófer. Otras veces lo hacían bien: el billete tiene un autocorte, lo parten, ellos se quedan con un lado y te dan el otro. Nosotros se lo pedíamos siempre, para tener un soporte de nuestros gastos con tarjeta y no ponían problema alguno.

Todo esto que os cuento es simplemente por el hecho de que tienen confianza ciega en el prójimo. No tienen costumbre de robar ni que les roben, de engañar o ser engañados.

Ya les tocará…. desgraciadamente, todo lo malo se pega.

Nos mandaron al andén 4,5. En este caso también venía esta información en los billetes. Pero no siempre es así.

Los letreros bien claritos: Numero y Ciudades de destino, en Hangul y lo que denominábamos “en cristiano“, pero que en realidad se denomina romanización. Pues vale, lo que entendemos.

Pues aquí estamos con nuestros maletones. Se han portado como auténticas fieras pero al final de este viaje, han sucumbido…

Los autobuses en Corea son muy puntuales, no tan puntuales como los trenes de Japón, pero se acercan mucho. Salimos a nuestra hora y llegamos a Sokcho sobre las 12:15h. Unos 10 minutos antes de la información del 2010. No está nada mal.

Directos al hotel a dejar nuestros bártulos y pensar en hacer alguna visita.

Nuestros maletones… taxi … no sabíamos cómo íbamos a caber. Los taxis en Corea son relativamente grandes. El modelo en el que más nos hemos subido ha sido el Hyundai Avante, aunque hay otros muchos. El maletero, pequeño. Estos taxis pueden ser trifuel, lo que significa, adaptados para funcionar con electricidad, gasolina y gas. Y obviamente, todo está en el maletero. Como sólo cabía una maleta en el maletero, nuestro taxista las puso amablemente tomando el fresco, como algo normal 🙄

En nuestros billetes de Agoda teníamos el nombre de nuestro hotel en hangul por lo que no tuvimos perdida. La bajada de bandera es de 2700 wones (no llega a 2€) y creo que la carrera fue de unos 3600 wones (2,5€)

Aunque me duele tener que seguir en este punto, pero llegamos a nuestro hotel: Soolim Motel Sokcho.

No teníamos muy buenas expectativas de él, pero era ese o salirnos del centro de la ciudad. Y eso, al riesgo y a la aventura.

Para nosotros solo nos ha dejado una impresión: DECEPCIONANTE.

No se lo recomiendo a nadie, es el peor sitio en el que nos hemos hospedado en Corea y no era más barato que otros.

En Tripadvisor.es está clasificado como el nº4 de 33 Hostales/Pensiones y en Agoda no lo ponían tan mal. Vimos las fotos de internet y nos convencieron.

Estas fotos se corresponden bastante con la realidad, aunque estoy seguro que las sacaron hace ya algún tiempo. 😡 😡 😡

Una señora lleva el establecimiento muy amablemente. No entendía ni papa de inglés pero más o menos nos hicimos entender.

Para ir a cualquier sitio el hotel está bien situado, ya que la mayoría de los autobuses de Sokcho pasan por esa calle, sólo tienes que acertar el lado de la calle. La señora del hotel te lo indica y también te dice que bus tienes que tomar. Tienes bastantes restaurantes alrededor y la calle principal “Rodeo Drive” está a un paseo de 10 minutos escasos.

La recepción y la casa de la señora están en la planta baja. Para acceder tienes unos pocos escalones. Nada más que entras, ves una de esas máquinas depuradoras de agua, tanto para agua caliente y agua fría. En lugar de tener vasos de plástico o de papel, tiene una taza encima para que te sirvas….

Las habitaciones están en los pisos superiores. No hay ascensor.

Hasta aquí, no es lo mejor pero es aceptable.

Entramos en nuestra habitación. Muy vieja, mal mantenida y muy sucia.

El frigorífico metía un ruido del demonio. En su interior, los dos botellines de agua de rigor. Pero, en este caso, nos mosqueó que fueran de marcas diferentes, las miramos bien y era porque las habían rellenado. No tenían precinto. No sé los demás, pero nosotros no tenemos costumbre de beber de botellines que han utilizado desconocidos. Para eso, es mejor dejar una jarra o unos vasos vacios e indicar que tienes agua fría y caliente en recepción.

Para encender el aire acondicionado, había que enchufarlo en un enchufe de pared totalmente suelto, con cables por todos lados y con tanta suciedad que se te podían quedar pegadas las manos. Obviamente, con el calor que cascaba y el calor que hacía en la habitación lo encendimos, sobre todo para probar que funcionaba. El ruido del aire acondiciona silenció al del frigorífico. No hay problema, para eso han inventado los tapones.

Ya nos hubiera gustado que el estado de la habitación estuviera como el de la foto.

La cama. Esta es otra historia. Ellos, aunque la cosa esta empezando a cambiar, suelen dormir en habitación Ondol. Ondol en realidad es un sistema de calefacción que pasa por el suelo, lo podemos resumir en que duermen en el suelo. No tiene costumbre de utilizar sábanas.

Nuestra cama era occidental, algo dura, con una sabana bajera, con almohadas sin fundas y una especie de colcha de cama que se utiliza para taparse uno. Nada más mirar las sabanas vimos varias arrugas sospechosas y algunos pelos. Esta especie de manta superior, estaba muy sucia y muy raída. Le pedimos a la señora dos sábanas nuevas, una como bajera y otra superior. Solo tienen sábanas bajeras con gomas por lo que nos trajo dos.
No sé si hicimos bien, porque las sábanas que nos trajo limpias parecían que fueron recuperadas del montón de la ropa sucia. No hay otra forma para entender esta mancha:

Y así unas cuantas, esta tenía un diámetro de unos diez centímetros y con apariencia reciente. Esto no es broma.

El cuarto de baño lo resumimos en cuatro palabras: viejo, sucio, mohoso y mal atendido. Lo viejo, pasa. Pero lo demás es inaceptable. Que vayas a agarrar el teléfono de la ducha y esté lleno de costrones de cal y moho es para llorar.
Las toallas de baño de corea son minúsculas. En los hoteles en los que están acostumbrados a tener clientes occidentales, suelen tener dos toallas de mano pequeñas, dos medianas y otras dos grandes para la ducha. La costumbre en corea, no solo en este motel, es dejarte solamente las dos toallas de mano. Le pedimos a la señora otras dos más.

Cuando nos fuimos, la habitación ardía y le estaba pegando el sol de lleno, dejamos el aire acondicionado encendido a bajo nivel para que a nuestra vuelta pudiéramos encontrar la habitación a una temperatura agradable. Pues no. Cuando volvimos, a pesar de que nos llevamos la llave, la señora entró y apagó el aire. Entiendo el problema del consumo, pero en Corea estaba cayendo una ola de calor y la temperatura de la habitación fácilmente superaba los 40ºC.

Terminado ese punto, seguimos con nuestro viaje. Vamos va volver a recuperar el humor después de este mal trago.

Nos habíamos preparado visitas de sobra y había que pensar cuáles hacer.

La visita más importante era el Parque Nacional de Seoraksan. Ésta la dejamos para el día siguiente, ya que sólo teníamos parte de la tarde.

Nos decantamos por ir al Observatorio Tongil, que está a una distancia de hora y media en bus (44km).

Observatorio Tongil de la Reunificación (Goseong Unification Observatory)

Pertenece a la DMZ (zona desmilitarizada) y es el punto geográfico más cercano a Corea del Norte.
Enlaces de Información:

http://visitkorea.or.kr/spa/TR/TR_SP_3_1_2.jsp?cid=334537

http://www.tourdmz.com/english/02dmz/p2-2_05.php (en ingles)

http://books.google.es/books?id=eiNmSOFqlzQC&pg=PT240&lpg=PT240&dq=sokcho+lonely+planet&source=bl&ots=P6J29aBe3E&sig=xD69nKpvcAOa7HiuFJJmuX0gV_o&hl=es&sa=X&ei=yY5nUoXECKO_0QXK6oHYDA&ved=0CIABEOgBMAk#v=onepage&q=sokcho%20lonely%20planet&f=false (en ingles)

Las indicaciones decían (Visitkorea en ingles : http://www.visitkorea.or.kr/enu/SI/SI_EN_3_1_1_1.jsp?cid=264161) que teníamos que coger el Bus Nº 1 o Nº 1-1 desde la estación interurbana de Sokcho. Para nuestra suerte, el mismo bus se puede coger delante de nuestro hotel.

Con nuestras indicaciones en inglés y hangul nos fuimos a la parada de autobús. Había que caminar un buen rato hasta el semáforo para poder cruzar la calle. Preguntamos a varios autobuses, porque no todos deben ir hasta allí, hasta que uno de los chóferes nos dijo que subiéramos. Nos cobro 5000 wones (3,5€) por cabeza. Tuvimos que pagar con efectivo porque en nuestras T-Money no quedaba tanto saldo. Ya eran las 13:20h

El autobús era un urbano normal y corriente. Tienen para cobrar con tarjeta de transporte. El primer chófer nos dijo que no se podía pagar pero unos días más tarde nos dimos cuenta que igual no era porque la tarjeta no valía sino simplemente porque tenía poco saldo. Las máquinas eran “cash bee“, en otras ciudades funcionaban con nuestras T-Money.

Teníamos la siguiente información de cómo llegar:

Fuente: Lonely Planeta Corea en versión inglesa

Lo habíamos visto en nuestra Lonely en Francés aunque os pongo la versión en inglés.

Una vez llegados, teníamos que comprar los billetes de admisión con la presentación del pasaporte y si no teníamos vehículo propio, el personal de Parque de Seguridad de Tongil nos ayudarían a conseguir uno. En la versión en inglés añade que no cuentes con ello.

El observatorio está a unos 10 km y no están permitidos los peatones, bicicletas y motocicletas.

Antes de llegar, el chófer de autobús nos preguntó si teníamos transporte para entrar. Ante nuestra respuesta negativa nos dijo que llamaría a un taxi que nos llevaría. Cuando llegamos a la última parada, dónde nos teníamos que bajar, el taxi estaba esperándonos.

El taxista nos cobraba 40000 wones por llevarnos hasta el Parque de Seguridad de Tongil, nos sacaba los tickets, nos llevaba hasta el observatorio y nos volvía a traer de vuelta, después de la visita, a la parada de autobús. Con los 40000 wones pagaba los billetes de admisión de los 3 (3000 wones cada uno). No nos parecía muy caro. Unos 28€, pero estábamos sin efectivo y, por tanto, tuvimos que rechazar su oferta e irnos a la aventura.

Nos fuimos andando hasta el Parque de Seguridad de Tongil para sacar los billetes. En apenas 5 minutos llegamos. Le comentamos a la chica que no teníamos vehículo propio. No tenía ni idea de inglés pero nos pudimos hacer entender con el traductor de su móvil.
Ella iba preguntando a los que entraban si se ofrecían a llevarnos en sus vehículos. Al cabo de 15 minutos nos añadieron a un grupo de 10 coreanos que iban con dos monovolúmenes de 7 plazas cada uno. Ya nos explicaron que teníamos que estar con ellos y que deberíamos volver a salir con ellos. Pagamos los 3000 wones por cabeza de la entrada.

La amabilidad Coreana no dejará de sorprendernos.

Tuvimos que aguantar el video propagandístico de unos 10 minutos que nos pusieron en un coreano perfecto y nos dispusimos a ir al Observatorio.
Antes de llegar pasas por un control. Nuestros nuevos amigos, a pesar de que no entendíamos lo que decían entre ellos, le tomaban el pelo a este joven soldadito.

Un apunte: el servicio militar en Corea del Sur es obligatorio y tiene una duración de 21 meses, casi el doble de lo que teníamos nosotros (12 meses) y  nada comparable con Corea del Norte que es de 10 años
Llegamos a un gran aparcamiento y nos dispusimos a subir en grupo esta pequeña subida hasta el observatorio.

Llegamos al edificio principal. Entre unas cosas y otras ya eran las 16:00. El tiempo pasa volando. Casi 2h30m nos ha costado llegar.

Desde el observatorio tuvimos las primeras vistas de Corea del Norte. Lo más impresionante: el cómo no se permite a nadie vivir en esta área, la playa y lo que consigues divisar parecen vírgenes, con la excepción de la vía de tren y algunas garitas.

Obviamente, tiene colocado el sitio para la foto de rigor que no despreciamos … 😆 😆 😆

Ni nuestros amigos.

Hubo algo de cachondeo entre ellos porque nosotros íbamos con 4 de los hombres en uno de los monovolúmenes  y al quinto hombre lo dejaron de chófer de las 5 mujeres. Pobrecillo 🙄

Durante la visita, uno de ellos, que sabía un poquito de inglés, nos dió un poco de conversación. Eran un grupo de cristianos que estaban de vacaciones. Viven en Busan y los monovolúmenes pertenecían a la iglesia. Nos comentó que era habitual. Sus vehículos tenían pegatinas con signos cristianos pertenecientes a la iglesia y se pusieron muy contentos al saber que nosotros también eramos cristianos.

Nos invitaron a bebidas, helados, “pescadito secadito“.

A la vuelta pasamos al lado del edificio de la DMZ. La protección contra el sol de los cristales (polarizados) de los vehículos tienen una dominante importante de magenta que hace que las imágenes parezcan fotografías HDR.

Pasamos al lado de la todavía inutilizada aduana con Corea del Norte. Esta todo construido, autopista incluida, para una futura apertura del régimen Norcoreano.

Me encantaría que ese optimismo de los surcoreanos se convierta de una vez por todas en una realidad.

El paso por el control provocó nuevamente algunas risillas. Cuando estábamos llegando a nuestro punto de partida nos preguntaron qué íbamos a hacer. No teníamos nada previsto. Pensábamos volver a Sokcho y visitar la ciudad.

Les pedimos que nos dejaran en la parada de bus y que nosotros nos apañaríamos.

Pero no, insistieron y requete insistieron que nos llevarían a hacer un poco de turismo antes de llevarnos a nuestro hotel. Aparte de exageradamente amables, los coreanos también son cabezones, casi como nosotros.

Nos llevaron a varios puntos pero no tenemos muy claro exactamente dónde. La verdad es que ni siquiera nos bajamos del monovolumen. Algo decían de la residencia de verano de algún presidente… pero sin más.

Con el GPS localizaron nuestro motel y nos llevaron hasta la mismísima puerta. Eran casi las 18:00h por lo que pensamos en visitar la Rodeo Street.

Sokcho – Rodeo Street

No teníamos información de esta calle. Es la calle de las compras por excelencia de Sokcho. Muchas tiendas y restaurantes. Aprovecharemos a cenar por esta calle.

Ya empezamos a tener costumbre de ver las modernas puertas que nos señalan que hemos encontrado lo que buscábamos.

Tiendas, tienda y más tiendas. Realmente restaurantes hay pocos.

En la acera izquierda de la calle se esconde un pequeño mercado. Aunque ya era tarde dimos una vueltecilla por estas calles interiores.

En la plaza de Sokcho podemos encontrarnos al hermano de Wall Street Bull. Y como dice otro bloguero, representa lo bien dotados que están en Sokcho.

A las 20:00h nos dispusimos a cenar, y como no habíamos visto muchos sitios nos decantamos por el Pizza Hut. La verdad que los precios no son muy baratos, pero más adelante os contaré lo que hacen.

Pedimos una pizza especial que no habíamos visto antes, con forma de flor y que en sus puntas tienen una salsa especial y queso tipo philadelphia.

Fuente: http://www.pizzahut.co.kr/

Pagamos 25230 wones, algo más de 17€ . La pizza, que estaba algo rebajada, y dos pepsis.

Para terminar el día, nos fuimos a un CU (abreviatura de convenience for you), es el nuevo nombre que se les ha dado a los Family Mart en Corea del Sur a partir del 2012.

Compramos agua (1200 wones 2 litros) y algo para desayunar al día siguiente.

Mañana, Parque Nacional de Seoraksan. Hay que descansar y coger fuerzas para la montaña.

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